Alfabetización visual

Concepto

El término alfabetización visual fue acuñado en 1968 por John Debes, una de las figu- ras más importantes en la historia de la Asociación Internacional de Alfabetización Visual. La alfabetización visual se refiere a un grupo de competencias visuales que un ser humano puede desarrollar y, al mismo tiempo, adquiere por la integración de otras experiencias sensoriales. El desarrollo de estas competencias es fundamental para el normal aprendizaje del ser humano. Una vez desarrolladas, estas permiten a una persona alfabetizada visualmente el poder discriminar e interpretar las acciones visuales, los objetos y los símbolos naturales –o los provocados por el hombre– que se encuentran en su medio ambiente. A través del uso creativo de estas competencias, una persona es capaz de comunicarse con las demás. A través del uso concreto y consciente de estas competencias, una persona también es capaz de comprender las obras maestras de la comunicación visual y disfrutar de ellas.

Sin embargo, podemos plantear más definiciones del término, como la adquisición de conocimientos y experiencias sobre las producciones de los medios de comunica- ción visuales, junto con una creciente y consciente concienciación de esas realizaciones visuales. De hecho, cada estudioso de la alfabetización visual ha producido su propia definición. Es comprensible, por tanto, una coexistencia de muchas disciplinas que se encuentren en la base del concepto de alfabetización visual; algo que provoca y, al mismo tiempo, enfatiza el carácter ecléctico de la misma. Esto constituye también el principal obstáculo para lograr una definición unánime del término.

Hay muchas definiciones de alfabetización visual: desde las definiciones complejas que ponen de manifiesto las habilidades necesarias para sobrevivir en el siglo xxi hasta simples definiciones que hacen hincapié en los resultados del aprendizaje. La alfabetización visual es esencialmente la comprensión de los elementos visuales y la comunicación de su significado. A veces se confunde con la educación artística, pero no es el tipo de educación requerido para la interpretación de obras de arte. Es parte de una disciplina emergente conocida como comunicación visual.

Análisis

La cultura contemporánea se ha ido convirtiendo en algo más dependiente de lo visual, sobre todo por su capacidad de comunicación instantánea y universal. Un porcentaje muy alto de todo el aprendizaje sensorial es visual. La necesidad de aprender a leer imágenes visuales es urgente y afecta a todos los niveles de nuestra sociedad. Los niveles de alfabetización visual determinan directamente nuestro nivel de comprensión visual y la capacidad del individuo para poder leer las imágenes de una manera significativa. Las imágenes existen a nuestro alrededor, nos rodean. Entender las imágenes es una necesidad vital y enriquecedora de nuestra vida. No entenderlas constituye un analfabetismo visual.

Ausburn y Ausburn (1978: 287) sostienen que vivimos en la era de la cultura visual, lo que influye en nuestras actitudes, creencias, valores y estilo de vida. Las imágenes inundan nuestro entorno, ya sea en el ámbito privado o en el público, en una variedad de formas diferentes y a través de varios canales de comunicación. La alfabetización visual permite que una persona sea capaz de discriminar y de interpretar las acciones visuales, los objetos y los símbolos que se encuentran en el mundo. La alfabetización visual estimula la apreciación y la comprensión de la comunicación visual.

La falta de concienciación en torno a la alfabetización visual afecta a la habilidad de ser capaz de comunicarse de una manera efectiva. Al comprender los principios básicos de la alfabetización visual, las personas pueden producir imágenes que les faciliten comunicarse de una manera más eficiente.

Sin embargo, los textos visuales no son textos sencillos. La lectura y la escritura de textos visuales no es una simple fase transitoria que posteriormente se descarta a favor de la lectura y la escritura de palabras, los elementos visuales del texto no pueden ser muy complejos, ya que se usan de modo amplio en todos los niveles de aprendizaje a través de los manuales universitarios y en múltiples artículos que reflejan investigaciones de posgrado.

Los textos visuales no son, por lo tanto, una opción académica fácil ante los textos verbales (exclusivamente palabras), ya que su producción puede ser igualmente exigente. Tampoco se les debe considerar como una alternativa a los textos verbales, sino que ambos son opciones complementarias, como lo demuestra la combinación de unos y otros en muchos libros de referencia y en libros de texto en todos los niveles.
Debido a que un diagrama puede proporcionar muchos niveles de información y a que un gráfico estadístico a menudo puede ser mal interpretado, es necesario proporcionar un tipo de enseñanza explícita sobre lo que esos textos producen y lo que no quieren significar, y cómo esos textos aportan un sentido concreto.

Implicaciones

Necesitamos la alfabetización visual a fin de salir adelante en nuestra vida cotidiana. Los contextos en los que se encuentran los textos visuales incluyen el hallar nuestro camino, el seguir las instrucciones, el rellenar formularios del gobierno, las aplicaciones para el trabajo, la elección de bienes de consumo, la planificación de unas vacaciones y así sucesivamente. Los textos visuales asociados a estas tareas incluyen mapas, callejeros, señales de tráfico y anuncios de las tiendas, pantallas de vídeo, mapas del tiempo, impresos, publicidad, catálogos de minoristas, etiquetas de los productos, folletos de viajes, horarios de avión, etc. Todas estas formas combinan la información verbal y visual para aportar un sentido, se organizan junto con determinados principios del diseño gráfico que pueden ser enseñados y aprendidos de manera explícita.

Estamos firmemente convencidos de que los educadores y los profesores necesitan ampliar sus conocimientos y experiencia en el área de la alfabetización visual, y que eso se debe hacer en relación con las prácticas culturales de las personas. Rodeados por los materiales visuales y por el aumento de su predominio sobre la palabra escrita para dar sentido al mundo, los educadores y los profesores tienen que ir más allá de la suposición de que lo visual es una representación natural y aprender a desarrollar habilidades críticas en la alfabetización visual, en particular, para obtener información sobre la diversidad cultural local y las presiones globales que se están produciendo a través de las imágenes.

También creemos que los materiales visuales hacen más atractivo el aprendizaje y pueden fortalecer los vínculos entre la escuela y la vida fuera de la escuela mediante la vinculación de la cultura visual de las personas con los materiales escolares. Ayudan a introducir una metodología innovadora, esto es, estrategias de enseñanza y aprendizaje, es decir, el aprendizaje integrado de lengua y de contenidos, por el que se puede auspiciar una sensibilización hacia la cultura y los idiomas a través de materiales visuales, así como para producir materiales multinacionales y multilingües.

Referencias

Ausburn, L. y Ausburn, F., 1978;

Elkins, J. (2010), The concept of visual literacy,
and its limitations, New York: Routledge.

Kress, G. y Van Leeuwen, T. (1996), Reading
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Nikolajeva, M. y Scott, C. (2001), How Picturebooks
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Nodelman, P. (1988), Words about pictures:
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Riddle, J. (2009), Engaging the Eye Generation:
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Sipe, L. y Driggs, C. (2007), «A Unique Visual
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273-280.

Fecha de ultima modificación: 2014-02-17